Nació para abarcar mucho, aunque su misión sea apretar. Carlos Fondacaro no quiere ser parte del refrán ni del lugar común en el que caen los "polifuncionales". Hasta ahora, el multifacético futbolista rosarino ha jugado en cuanta posición táctica se haya inventado, y ha podido cumplir en cada una de ellas. Hoy su función pasará por custodiar y proyectarse por el lateral izquierdo, pensando en el duelo del sábado, a las 16, contra Quilmes en el Monumental.

"Es mi puesto favorito, ya lo dije. Empecé jugando allí, hice las inferiores en ese puesto y me siento muy cómodo cuidando ese lugar. Trataré de hacer las cosas bien", aseguró ayer tras el entrenamiento de Atlético. Si bien su ingreso en esa posición no es parte de una decisión táctica mentada y analizada por Llop (Edgardo Galíndez pasó como central al ser expulsado Marcelo Mosset en pleno partido contra los mendocinos), como el mismo "Fonda" dice, es su puesto natural.

Pero a esta altura, ¿hay algún puesto en el que no pueda ubicarse? "Jugué de lateral por izquierda, por derecha, de stopper, de doble cinco, de volante. Uno conoce y sabe jugar en las distintas posiciones. Hay que adaptarse", confiesa. Por eso tampoco se achica cuando le preguntan si se hubiese animado a reemplazar a "Tato" Mosset. "Yo juego donde me pongan. Si me mandan al arco, voy", contesta con soltura.

Encasillado como lateral derecho por el imaginario colectivo, jugó allí bajo el mando de Juan Manuel Llop. Ahora, en ese puesto está Alejandro Espinoza, a quien "Fonda" no ve con malos ojos. "Creo que está bien. Venía buscando una oportunidad, lo hizo bien y está sumando para todo el grupo y el equipo", manifestó el ex Boca y Tigre.

Cuatro amarillas eternas

Fondacaro tiene suerte con las tarjetas amarillas. Viene gambeteando la suspensión y se mantiene con cuatro. Contra Gimnasia (LP) (fecha 20), dio la sensación de que el árbitro le había mostrado el quinto cartón, sin embargo, en el informe del juez Baliño no figuró su amonestación. Lo mismo sucedió la semana pasada en Mendoza, y "Fonda" volvió a zafar. "No me la sacaron al final. Si bien me dijeron que en la TV parecía que sí, no recibí nada y sigo con vida, je", reveló.

Sobre el partido del fin de semana, no tiene una opinión original. "Es un rival muy duro, sabemos que tiene muy buenos jugadores y para mí, Quilmes es uno de los mejores equipos", afirmó. La fórmula que ofrece para imponerse en el cotejo tampoco es novedosa. "Primero, creo que el partido es muy importante para nosotros. El juego se va a ganar corriendo y jugando y hay que estar muy atentos. Un error nos puede costar muy caro", sentenció el lateral izquierdo. O derecho. O volante. O stopper.